¡Feliz año!
Siempre he pensado que la primera noche del año es esencial para empezar bien y la verdad que siempre que salgo en Nochevieja disfruto muchísimo. Siempre salgo en mi pueblo y allá nos disfrazamos cada año de una cosa diferente y siempre compramos telas y lo hacemos nosotras, para que sea más original.
He de admitir que este año nos pilló el toro y el disfraz lo decidimos a día 28 de diciembre, así que tuvimos que correr para terminarlo a tiempo.
Nos disfrazamos de Colacao, ya que tras mirar muchas opciones vimos que era fácil de hacer.
Compramos tela amarilla y roja y nos pusimos a coser. Coser no es que se me de demasiado bien, mi madre me tuvo que ayudar un poco, pero obviamente era mi disfraz así que lo tenía que hacer yo.
Una vez cosido el vestido amarillo:
Me dispuse a hacer el bolso, que no tenía más misterio que hacer un par de agujeros a un bote de Colacao y pasar una tela roja que habíamos comprado:
Después y ya a día 31 me dí cuenta de que me faltaba poner las pegatinas de Colacao y menos mal que soy una chica previsora y lo pruebo siempre en otra tela, porque resulta que hacia efecto espejo, había que imprimirlo al revés y así lo hice:
Esto es un papel especial que se pega con la plancha y no sabéis que mal lo pase. Me daba miedo pegarlo poco y quitar la pegatina y destrozar el vestido pero al fin y al cabo la vida es una aventura y aunque quedó un poco cutre, pensaba que iba a ser peor.
El resultado no fue tan malo. Debajo del vestido nos pusimos un jersey y un pantalón negro y la verdad que fuimos bastante monas. También nos hicimos una cinta de pelo con la tela roja.
¡Os deseo un 2020 lleno de felicidad!
Hasta la próxima ;)