¡Hola a todos!
Hace un tiempo hice una reflexión sobre una restauración de sillas, no se si os acordáis y como fue tan bien, ¿por qué no repetir?
En este caso, mi madre quería cambiar la entrada a casa. En ella teníamos muebles marrones pero la verdad que todos preferíamos algo más luminoso. Es por ello, que mi madre y yo nos dispusimos a lijar y pintar de blanco los muebles de la entrada. Aquí os dejo una foto de como estaba antes:
La verdad que esto no fue tarea fácil y nos llevó varios días. Lo hicimos en tres fases, más concretamente, cada mueble por separado.
En primer lugar, la silla. Quitamos el cojín, lijamos la silla y la pintamos. Además, cambiamos la tela del cojín para que quedase mejor, ya que la pintamos de blanco.
En segundo lugar, el espejo, lo lijamos y pintamos.
Y por último, y lo más costoso fue el mueble, ya que tuvimos que sacar los cajones, pintaros individualmente y luego el cuerpo, todo ello después de haberlo lijado bien.
La verdad que nos metimos una paliza importante pero el resultado merece la pena. Tambiénos digo que 4 manos trabajan mejor que 2 y menos mal que lo hicimos mi madre y yo juntas sino habríamos tardado muchísimo más.
Por aquí os dejo alguna fotico: