Frío, trabajo duro pero en equipo, mancharse, sudor y calor.
Con estas palabras resumiría yo el día de ayer, el día del montaje del jardín.
Llevábamos muchísimos meses preparando todo, haciendo una maqueta, dándole título…Pero no fue hasta el día de ayer que todo ello quedó reflejado.
Fuimos a las 8:30 a la ciudadela, mis tres compañeros y yo a montar el jardín, pero claro, era mucho trabajo por lo que decidimos llevar a nuestra clase para que nos echasen una mano (o unas cuantas). Allí nos encontramos con los jardineros y comenzamos a organizar y a asignar tareas. ¡No os podéis imaginar el frío que teníamos!
La verdad que los jardineros tenían todo súper organizado y bien pensado y los materiales estaban tal y como los pedimos.
Así como anécdota graciosa: nada más empezar a un compañero y a mí nos dejó el jardinero el taladro para ir haciéndole agujeros a unos postes de madera, he de recalcar que somos las dos personas más torpes y gafes de toda la clase, y bueno, estuvimos cerca de quedarnos sin dedo pero lo dicho, solo cerca. Por si no había sido ya suficiente dicha tarea, nos pusimos a clavar palos al suelo con un martillo. He de decir que seguimos en perfecto estado :) (Pero la verdad que ni nosotros sabemos cómo).
He aprendido que siempre hay inconvenientes y esta vez no iba a ser menos, más concretamente tuvimos dos. El primero fue que habíamos pedido 400 flores amarillas y en efecto había 400 flores y había flores amarillas, pero no todas eran amarillas. Es por ello que tuvimos que modificar un poco el diseño que sol que queríamos hacer, pero la verdad que el resultado fue muy bueno. En segundo lugar el fondo de nuestro diseño era compost negro y pedimos bastante, pero no fue suficiente, así que tuvimos que llamar al ayuntamiento para pedir más. Por lo tanto puedo decir que sí, hubo problemas pero que también hubo soluciones.
Nosotros nos imaginábamos que íbamos a tardar un par de días en montar el jardín y para nuestra sorpresa nuestros compañeros se esforzaron al máximo y los jardineros también así que terminamos incluso antes de la hora prevista y en un único día.
Personalmente, me pareció una actividad muy divertida, sobre todo por el hecho de estar toda la clase, que al final mis compañeros y yo pasamos muchas horas juntos y nos llevamos genial y creo que se nota.
No puedo estar más agradecida por el trabajo de mis compañeros y obviamente de los jardineros ya que ellos sabían que hacer en cada momento y nos ayudaron a solucionar los problemas.
Os dejo por aquí fotos del montaje, espero que os guste.






