13 Jun

¡Hola a todos!

¡Menudos tres días!

No sé si lo he comentado en alguna reflexión pero mi colegio es católico y solemos realizar actividades que tienen que ver con ello. Una de estas actividades es el Camino de Santiago. El curso pasado, en 4º de la ESO realizamos las tres primeras etapas, las que van desde el sur de Francia hasta Pamplona y este año hemos realizado las tres siguientes que van desde Pamplona hasta Los Arcos.

Esta actividad la hemos realizado todo el curso juntos con algunos profesores y madre mía ha sido impresionante.

Empezaré con las dificultades, que hubo varías antes incluso de salir de Pamplona. En primer lugar, la mochila. El año pasado nos llevaban todo lo que era ropa, comida, saco de dormir, esterilla… en una furgoneta hasta el lugar en el que dormíamos y sin embargo, este año solo nos llevaban la esterilla y el saco. Yo soy una persona súper previsora, necesito llevar 500 cosas por si acaso, muchas de las cuales nunca uso. Pero esta vez esto no podía ser así ya que cada día tenía que andar 20-30 km con la mochila encima, así que cuanto menos peso mejor. Me costó mucho elegir que llevar, pero bueno con ayuda de mi madre al final lo conseguimos. Segundo problema, el cansancio. No es solo que cueste andar tantos km por día, porque al fin y al cabo los pies te acaban doliendo muchísimo sino que además hay que sumarle que de noche no dormíamos mucho. Es por esto que el último día el cansancio se apoderó de nosotros.

Sin duda alguna, la etapa más dura fue la segunda, de Puente de la Reina a Estella. Había muchísimas cuestas y eran enormes, me dolían los pies y la espalda me mataba por la mochila. Sin embargo, al ir hablando con mis amigos o con música cantando todos, se hizo muchísimo más ameno y disfrutamos muchísimo.

Otro factor a tener en cuenta es el tiempo. El primer día nos llovió un poco y el día estaba más nublado. Al hacer más fresco el andar se hacía más fácil. Sin embargo, el segundo y tercer día hacía demasiado calor, nos sudaba la espalda por la mochila y se hacía durísimo andar tantas horas. Pero eh, todos llegamos hasta Los Arcos, final de nuestro trayecto.

A pesar de los problemillas no sabéis lo genial que ha sido y lo muchísimo que me he reído con mis compañeros. Al fin y al cabo estar con todos mis amigos y compañeros siempre es genial. Además este tipo de actividades ayudar a pasar más tiempo con gente que igual en el día a día no estas tanto y eso a mí me encanta. El buen rollo que hay siempre entre los de mi curso es brutal, es que enserio no tengo palabras para expresar lo bien que me lo pasé.

No dejemos de lado el hecho de que hacer deporte nunca viene mal :) y que hacerlo al aire libre ayuda a relajarse, pensar y disfrutar de la naturaleza.

Esta experiencia me ha aportado muchísimas cosas positivas y estoy deseando repetirla ya de ya.

¡Os animo a realizar actividades de este estilo!

Os dejo por aquí alguna foto ;)

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.
ESTE SITIO FUE CONSTRUIDO USANDO