¡Hola a todos!
¡POR FIN! Por fin ha llegado el verano y el buen tiempo. No puedo estar más feliz.
Los que ya lleváis aquí un tiempo me conocéis y sabéis que no puedo parar quieta y eso no iba a ser menos en verano. Es por ello que como no entreno a baloncesto me suele gustar realizar otro tipo de actividades y una de mis favoritas en nadar.
He de admitir que me aficioné a nadar el verano pasado. Yo de más pequeña acudía todos los años en junio a un cursillo de natación porque para mis padres es esencial aprender a nadar bien. Como iba “obligada” no disfrutaba mucho y cuando ya me dejaron dejar de ir no quería ni por asomo ponerme a hacer largos en la piscina.
Esto cambió cuando una amiga mía en el sitio en el que solemos veranear me dijo que era una forma de hacer deporte diferente y que así te despejabas de par de mañana y decidí darle otra oportunidad. Y oye, como si nada nos pegamos 10 días levantándonos a las 8 de la mañana y yendo a hacer unos cuantos largos antes de ir a la playa.
Este verano he decidido aprovecharlo a tope y una de las cosas que estoy haciendo es madrugar para aprovechar el día e irme pronto a mi piscina a hacer unos cuantos largos, me ayuda a despejarme y despertarme de par de mañana. También os he de confesar que yo tengo complejo de pez o así porque vamos no sabéis lo que me gusta estar en la piscina o en el mar, me puedo tirar horas.
Aunque me guste mucho nadar y el agua también he de decir que a veces la pereza puede conmigo, sobre todo cuando el agua esta fría pero oye el agua fía es buena para la circulación, o eso dicen. Además yo de nadar se bastante poco, me canso enseguida y respiro bastante mal.
Pero bueno, sabiendo en qué puedo mejorar iré intentando perfeccionar y haciendo cada vez más largos.
Os animo a que probéis a nadar, relaja mucho jeje
Hasta la próxima ;)